El Colegio Mayor Aquinas participa en la Predicaminata
19 de septiembre de 2026Pastoral Brillar
El Colegio Mayor Aquinas ha participado un año más en la Predicaminata, la peregrinación organizada por la Fraternidad Laical de Santo Domingo Nuestra Señora de Atocha que rememora el recorrido realizado por santo Domingo de Guzmán entre Madrid y Segovia en 1218.
La edición de este año reunió a cerca de sesenta peregrinos, entre ellos colegiales del Mayor, residentes de la Residencia Universitaria Nuestra Señora del Rosario y miembros de distintas ramas de la Familia Dominicana. La ruta discurrió entre Cercedilla y Segovia, siguiendo una de las etapas más largas y espectaculares del Camino de Santiago de Madrid.

A lo largo de la jornada, los participantes atravesaron algunos de los paisajes más característicos de la Sierra de Guadarrama, compartiendo tiempo de oración, reflexión y convivencia en plena naturaleza. El recorrido permitió, además, estrechar la relación entre colegiales y miembros de las fraternidades laicales dominicanas que participaron en la peregrinación.
La Predicaminata de este año estuvo dedicada a la Escuela de Salamanca, coincidiendo con la celebración de su quinto centenario. Durante el camino, los laicos dominicos acercaron a los peregrinos algunas de las principales aportaciones de esta corriente de pensamiento, especialmente su reflexión sobre la dignidad de la persona, la justicia y el bien común.

La peregrinación concluyó con la celebración de la eucaristía en el Monasterio de Santo Domingo el Real de Segovia. Como es tradición, las monjas dominicas hicieron entrega de las credenciales a los participantes y recibieron una cuchara de madera, un sencillo gesto que recuerda uno de los regalos que santo Domingo llevó a la comunidad de monjas contemplativas de la Orden del Monasterio de San Sixto, en Roma.


Algunos peregrinos permanecieron en Segovia durante el fin de semana para participar al día siguiente en la eucaristía celebrada en la Cueva de Santo Domingo y compartir un encuentro con otros miembros de la Familia Dominicana.
Una vez más, la Predicaminata se convirtió en una oportunidad para vivir la fe, conocer mejor la tradición dominicana y compartir una experiencia de fraternidad en un entorno privilegiado.
