El Colegio Mayor Aquinas - Santo Tomás de Aquino es un Colegio Mayor masculino de la Orden de Predicadores (Dominicos) adscrito a la Universidad Complutense de Madrid que lleva décadas proporcionando a los jóvenes universitarios que se desplazan a estudiar a Madrid un verdadero hogar en el que poder crecer como personas sacando el máximo partido a su etapa universitaria.

La vida humana es una gran búsqueda de autenticidad

Estamos convencidos de que nuestra larga y rica tradición, vinculada a la Universidad desde sus orígenes, tiene mucho que seguir aportando al espíritu universitario hoy. Su lema, Veritas, expresa claramente la importancia de la búsqueda de la Verdad como valor fundamental. La vida humana es una gran búsqueda de autenticidad en la que no hay mentira más sutil y destructiva que aquella con la que uno intenta engañarse a sí­ mismo. Por eso, creemos que un clima de confianza, basado en un compromiso libre y responsable, es el mejor camino para el desarrollo de las personas. En este camino, el estudio, tal y como lo entiende la tradición dominicana, juega un papel esencial.

Estudiar nos permite liberarnos de la ignorancia e incorporar a la propia vida todo lo bueno y bello que nos rodea. Estudiar implica confiar en nuestra capacidad de conocer, supone cultivar la esperanza de que la existencia tiene un sentido que puede ser desvelado. El estudio, vivido en clave dominicana, es el mejor antídoto contra el relativismo y el fundamentalismo. Ambos extremos coinciden en su desconfianza hacia el estudio y el diálogo como herramientas para buscar la Verdad: el primero nos aboca a la indiferencia e incomprensión mutua, y el segundo, al enfrentamiento e incluso la violencia.

Puerta de entradaEntrada al Colegio Mayor Aquinas

Este es el espíritu que llevó a los frailes dominicos a fundar el Colegio Mayor Aquinas allá por 1951. Además de proporcionar alojamiento y residencia a jóvenes universitarios venidos de fuera de Madrid, ofrecerles la posibilidad de formar parte de una comunidad en la que compartir experiencias, inquietudes, búsquedas, ilusiones... vida, en definitiva. Una comunidad plural y diversa en la que superar el individualismo y donde la dignidad sagrada de la persona es lo más valioso. Una comunidad donde vivir el valor espiritual que tiene el estudio como búsqueda compartida de la Verdad.

Desde entonces hasta hoy, el Colegio Mayor Aquinas es sinónimo de convivencia asentada sobre los pilares dominicanos de la Verdad, el estudio y la comunidad donde cultivar valores éticos, cívicos, profesionales, culturales y religiosos.

Los Dominicos y la Universidad

La Orden de Predicadores fue fundada por Santo Domingo de Guzmán en 1216.

El estudio, entendido como el cultivo de la Sabiduría, fue incorporado por Santo Domingo a la Orden como uno de sus elementos esenciales. Estudiar no ha de ser solo adquirir conocimientos, sino abrirse a la realidad para buscar la Verdad y dejarse transformar por ella.

El nacimiento de los Dominicos y el de la Universidad están íntimamente relacionados. Nada más recibir del Papa Honorio III la aprobación de la Orden, Santo Domingo envía a sus primeros frailes a las ciudades de Bolonia y París para fundar conventos y estudiar en sus universidades. Muy pronto ocuparán cátedras convirtiéndose en protagonistas del desarrollo y la expansión de la institución universitaria (Oxford, Cambridge, Salamanca, Padua...).

El nacimiento de los Dominicos están íntimamente relacionado con el de la Universidad

Santo Tomás de Aquino encarnó como pocos el ideal dominicano del estudio sapiencial. Discípulo de San Alberto Magno, Santo Tomás enseñará en las universidades de París, Nápoles y Bolonia viviendo su vocación intelectual como una manera de acercarse a Dios y de construir Humanidad: “Así como iluminar es preferible a solamente brillar, es mejor dar a otros los frutos de la propia contemplación que solamente contemplar”.

Santo Tomás es uno de los máximos exponentes de la tradición humanista dominicana que dará origen a la Escuela de Salamanca, creada por el dominico Francisco de Vitoria, y a un amplio elenco de teólogos, filósofos, juristas, músicos, pintores, misioneros, políticos, místicos, literatos… que vivieron su vocación al servicio de la dignidad y la promoción humanas.

Santo Tomás de Aquino encarnó como pocos el ideal dominicano del estudio

Todavía hoy, el hito histórico marcado por aquellos frailes dominicos que en el siglo XVI alzaron su voz en defensa de la dignidad de las gentes de América (Pedro de Córdoba, Antonio de Montesinos, Bartolomé de las Casas, Francisco de Vitoria, y un largo etc.) continúa siendo un referente en la tradición humanista de la Orden. Su valentía desencadenó un acontecimiento inédito en la historia, como lo fue el hecho de que en 1550, en Valladolid, el Imperio español sometiera a debate la legitimidad de la conquista de América. De esta tradición nace el Derecho Internacional y sobre ella se cimentará la doctrina moderna de los Derechos Humanos.

Las primeras universidades de América (en el siglo XVI) y de Asia (en el siglo XVII) fueron fundadas por los Dominicos. Actualmente, la Orden cuenta con decenas de universidades y centros de estudios superiores repartidos por todo el mundo.